Himno Jubilar Franciscano

Desde Asís se enciende el alba, voz descalza pobre y fiel, un corazón hecho de canto y unos ojos que humildes ven. No tuvo oro ni espadas, sólo Evangelio y su honor, y, en su pobreza marcada, nos mostró el rostro de Dios. Haznos, Señor, instrumentos de tu paz, donde haya odio siembra tu perdón. Que la esperanza del Jubileo en flor se vuelva pan, justicia y compasión. Hermano sol y hermana luna cantan la gloria del Creador, la tierra gime herida y rota y espera manos de reconciliación. Enséñanos la santa humildad que vence al miedo y al rencor, y hace del pobre y del débil un sacramento vivo de tu amor. Haznos, Señor, instrumentos de tu paz, donde haya guerra siembra comunión. Que la esperanza no quede en palabras sino en gestos de caridad y unión. Hoy tu Iglesia camina unida bajo el signo de este Año de luz, ancianos, enfermos y niños, alzan su oración hasta la cruz. Desde los templos y desde el hogar, una sola súplica hacia ti: que el mundo crea viendo las obras que tu Evangelio puede sanar. Haznos, Señor, instrumentos de tu paz, testigos vivos de Cristo, el Señor. Que este Año santo dé frutos de amor y el mundo encuentre en nosotros a Dios.