El Puente de Garganta Fría, Alosno

El sendero, de poco más de ocho kilómetros, presenta cierto grado de dificultad, ya que, aunque al principio transcurre por carriles, después los caminos se pierden en las proximidades del Puente de Garganta Fría, que se encuentra en una profunda cárcava de la Rivera Dehesa Boyal. En nuestro recorrido pasamos por dos minas de manganeso, una muy antigua, igual del periodo romano, y otra, la Mina de la Plazuela, cuya explotación ha sido más reciente, en la punta de un cabezo. Ambas minas, de las que no tengo datos, parecen de manganeso. Los cartagineses así como los romanos comerciaron con los metales de Alosno donde también se han detectado huellas visigodas y árabes. La Rivera Dehesa Boyal, pese al período de sequía, ofrece unas espectaculares imágenes allí donde se encuentran sus charcas de color turquesa. Hay puntos con unas impresionantes cascadas. Es difícil seguir todo el tiempo por el curso de la ribera, ya que hay puntos donde hay una vegetación muy enmarañada. El Puente de la Garganta Fría se encuentra en el antiguo camino entre Alosno y San Bartolomé de la Torre, si bien pertenece al término municipal de Villanueva de los Castillejos. El puente, de cincuenta metros de largo, 18 de alto y tres de ancho, se encuentra actualmente en desuso y no hay rastro del viejo camino. La infraestructura está construida con ladrillos rojos macizos y mampostería y tiene cuatro vanos, si bien se le añadió uno en el siglo XIX. Parece ser que era de origen romano, si bien se siguió utilizando un composteridad.