Andando en la luz parte 3 ( 1 Juan 2: 3-6 )

En esta tercera parte de la predicación sobre 1 Juan 2:3-6 continuaremos reflexionando sobre lo que significa andar en la luz: conocer a Dios y vivir en comunión con Él. Conocer a Dios no consiste únicamente en tener un conocimiento intelectual acerca de Él, sino en conocerle de manera íntima y vivencial. Esa unión con Cristo produce una vida de obediencia, de tal manera que podemos tener la certeza de que le conocemos porque guardamos sus mandamientos. Juan no apela a una obediencia meramente externa, sino a una obediencia que brota del conocimiento íntimo de Dios y que es fruto del nuevo nacimiento. Mientras esta realidad no exista en una persona, no puede decirse que verdaderamente conoce a Dios, porque quien le conoce desea obedecerle de manera natural. Además, el creyente experimenta un genuino anhelo por conocer la Palabra de Dios para ponerla en práctica. Dios se ha revelado por medio de su Palabra y, por su gracia, ha puesto ese deseo en el corazón de cada uno de sus hijos. Quienes andan en la luz procuran conocer cada vez más a su Señor en las Escrituras, para vivir como Él vivió, siguiendo el ejemplo de Aquel que los amó y se entregó por ellos.