Tendinopatía en tendón de Aquiles

¿𝐐𝐮é 𝐞𝐬 𝐮𝐧𝐚 𝐭𝐞𝐧𝐝𝐢𝐧𝐨𝐩𝐚𝐭í𝐚? Es una alteración degenerativa del tendón, provocada por microtraumatismos repetidos o por sobreuso, especialmente en deportes de impacto, que impactan en el tendón de Aquiles. Es el tendón que más peso soporta en el cuerpo, se prolonga desde las fibras de sóleo hasta el calcáneo, y está implicado en la biomecánica del pie, y en funciones de la vida diaria. A nivel clínico, la ecografía permite observar cambios diferenciales en el tendón lesionado. A nivel de fisioterapia, es la prueba más fiable, en cambio, a nivel médico se realizará una resonancia magnética para el diagnóstico de la lesión. Para realizar la ecografía, se coloca el ecógrafo longitudinalmente a la fibra del tendón de aquiles. Se objetivarán cambios de engrossamiento del tendón. 𝐒í𝐧𝐭𝐨𝐦𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐭𝐞𝐧𝐝𝐢𝐧𝐨𝐩𝐚𝐭í𝐚 Los síntomas más característicos de la tendinopatía en el tendón de Aquiles son tres: en primer lugar, el engrosamiento del tendón, por otro lado, se observarán las fibras tendinosas a nivel laterla y, por último, la vascularización del tendón, que indicará si el tendón está irrigando más sangre de la que debiera. 𝐅𝐚𝐜𝐭𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐢𝐧𝐭𝐫í𝐧𝐬𝐞𝐜𝐨𝐬 𝐲 𝐞𝐱𝐭𝐫í𝐧𝐬𝐞𝐜𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐭𝐞𝐧𝐝𝐢𝐧𝐨𝐩𝐚𝐭í𝐚 Existen varios factores: influye la edad, ya que disminuye la calidad del colágeno del tendón, además, es una lesión que afecta en mayor medida a hombres que a mujeres. Influyen aspectos como la hidratación, la nutrición o el sueño, así como, determinados medicamentos que pueden afectar a la calidad del colágeno. Otros factores a tener en cuenta es la presencia de calcificaciones, así como, el estado del otro tendón. 𝐓é𝐜𝐧𝐢𝐜𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐭𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐭𝐞𝐧𝐝𝐢𝐧𝐨𝐩𝐚𝐭í𝐚 Existen diversas técnicas, unas implican terapias manuales, que ayudan a liberar tabiques y liberan la tensión de la musculatura colindante. A nivel invasivo, existen diversas técnicas, por ejemplo, la electrolisis percutánea terapeútica, la cual permite reducir la inflamación y favorecer la regeneración de las fibras de colágeno. A nivel miofascial, pueden trabajarse los tabiques del tendón de Aquiles, así como, la fascia plantar en caso de que estuviese comprometida. A nivel de masaje, se debe trabajar sobre el tríceps y el tibial posterior, así como, el compartimento lateral y el anterior. El trabajo, a nivel manual, de fascia y técnicas profundas, aumentará la oxigenación del tejido. Es importante estímulo mecánico para la recuperación total del tendón, para ello, el fisioterapeuta pautará ejercicios personalizados que permitan recuperar la movilidad.