Contribuir a la reconstrucción de sectores del frente costero afectados por la erosión..

Los estudios realizados en el sector costero comprendido entre Mar Chiquita, Quequén y Necochea describen la presencia de las denominadas arenas negras, es decir, concentraciones naturales de minerales pesados que han sido investigadas históricamente por su potencial contenido de hierro y titanio. Entre los minerales pesados más frecuentemente reportados en este tipo de depósitos costeros se encuentran: Magnetita (Fe₃O₄). Titanomagnetita. Ilmenita (FeTiO₃). Hematita. Rutilo y otros minerales portadores de titanio. Por otra parte, diversos estudios sedimentológicos realizados en el Partido de Necochea indican que las playas de Necochea están dominadas principalmente por arenas finas, mientras que las playas de Quequén presentan arenas de mayor granulometría e incluso sectores con presencia de gravas. Asimismo, se observan variaciones significativas en la composición y distribución de los sedimentos según la ubicación respecto de la desembocadura del río Quequén Grande y de las escolleras portuarias. En este contexto, resulta razonable considerar que los procesos electroquímicos podrían aprovechar los minerales naturalmente presentes en estos sedimentos para favorecer la formación y consolidación de nuevos áridos. Por lo tanto, surge una interesante posibilidad: utilizar sistemas de acreción mineral controlada para contribuir a la reconstrucción de sectores del frente costero afectados por la erosión, mediante una metodología potencialmente ecológica, de bajo impacto ambiental y compatible con la fauna marina.