Pr. Ricardo claure. La causa de tu desgracia: el enamoramiento y las pasiones juveniles.

2Ti 2:22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. 2Ti 2:23 Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. 2Ti 2:24 Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; 2Ti 2:25 que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 2Ti 2:26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.