"Queremos sembrar, pero se mueren las plantas."

Eso dice una mujer del corredor seco de Guatemala y en esas palabras cabe la realidad de Quiché y Baja Verapaz. Durante generaciones, las familias de este territorio sembraron siguiendo el ritmo de las lluvias. Pero en los últimos años, las lluvias se volvieron irregulares, el calor aumentó y las sequías prolongadas empezaron a afectar la producción de alimentos. Cuando se pierde la cosecha, no solo falta el maíz o el frijol: falta comida en la mesa, los niños no tienen acceso a alimentos nutritivos, y la incertidumbre sobre el futuro crece. Este video recoge las historias de familias de Quiché y Baja Verapaz que enfrentan una sequía pronosticada y de las acciones anticipatorias que buscaron llegar antes de que la situación empeorara: alimentos, kits de higiene, purificadores de agua y acompañamiento para fortalecer sus medios de vida. Porque prepararse antes de la crisis puede marcar la diferencia entre perderlo todo o poder comenzar de nuevo.