Tramo Camino del Norte_Sexta Parte_Gernika_Bilbao

Perspectiva Estar solo significa ser más que uno, O por lo menos, ser más que dos, Siendo dos el número que más interesa. Y, a veces, estar solo significa Que en uno conviven multitudes. Quien una vez ha estado solo Ha vivido otras vidas aparte de las suyas. Antiguos ecos golpean sus sentidos. Lejanas músicas se esconden en su corazón. Y agitan su alma los ruegos De mil dioses desconocidos y de piedra. Quien una vez ha estado solo Ha recorrido otros caminos aparte del suyo; Ha buscado descanso en atardeceres helados, La fuente del olvido en amaneceres floridos, Seguros, entre arcos de luz nacidos. Sabe que la línea del horizonte se confunde Con el cuerpo amado una y otra vez. Que no hay más tierra que la que se deja atrás. Quien una vez ha estado solo Se ha perdido en los pliegues del tiempo. En largos recuerdos del presente, Que duerme recogido en nuestro interior, Como granos de arena en la concha de la mano. Porque quien está solo es de ninguna parte. La geografía es para él un mar infinito. Huye de la certeza, como un desertor. Ícaro renovado, vuela desnudo a través del aire. Mas no encuentra templo donde refugiarse, Ningún jardín donde maduran los pensamientos. No mira con los ojos de la fe. Siendo sabio nunca se ha sentido extranjero. Va y viene, sin moverse siquiera. Habla sin hablar, pero dice Que todo lo que es existe y existirá Cuando lo llevemos en nuestro interior. El mejor homenaje al solitario Es un banco vacío en un parque abandonado. Rodeado de niños y de pájaros quemados. (Felipe Juaristi, 1957) “¿Qué es un fantasma? Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez, un instante de dolor, quizá algo muerto que parece por momentos vivo aún, un sentimiento suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa, como un insecto atrapado en ámbar”. (El espinazo del diablo---Guillermo del Toro)