Rostros y Rastros: De cóndores a los tiempos del perico… (1998)

«25 años después todavía estoy vivo», dice el escritor tulueño Gustavo Álvarez Gardeazábal, refiriéndose al tiempo que ha pasado desde la publicación de Cóndores no entierran todos los días, novela cuyo contexto histórico es la violencia bipartidista en el norte del Valle del Cauca durante los años 40 y 50. El personaje central de la novela es León María Lozano, un conservador de Tuluá apodado El Cóndor, quien mandó a asesinar a miles de liberales. Álvarez Gardeazábal sabe que Cóndores no entierran todos los días es la obra que lo hará pasar a la historia, a pesar de haber escrito muchas más obras en el transcurso de estos 25 años de carrera literaria. Su obra más reciente es Crónica de los tiempos del perico, en la que plasma su experiencia como alcalde de Tulúa y aborda el tema del narcotráfico. Dirección Luis Fernando Victoria, Ómar Ortiz