La Parábola del Siervo Despiadado | Maribel Villa

¿Hay un nombre que se te vino a la mente apenas leíste la palabra "perdón"? Un recuerdo, una conversación, una traición que sigues cargando sin darte cuenta de cuánto peso te está quitando. Eso es lo que el rencor hace: destruye silenciosamente desde adentro. Es tomar veneno y esperar que la otra persona muera. Esta semana, en la parte 4 de nuestra serie "Historias", Maribel nos lleva a Mateo 18:21-35 y a la Parábola del Siervo Despiadado, una historia que expone algo que muchos luchamos por practicar: perdonar como hemos sido perdonados. Vas a descubrir que el perdón no es fingir que no dolió, ni permitir el abuso, ni esperar a sentir ganas de perdonar. Es una decisión que rompe cadenas, aun cuando el dolor sigue siendo real. Si cargas una herida que no sabes cómo soltar, o si necesitas recibir la gracia que Dios ya te ofrece, este mensaje es para ti. Jesús no solo enseñó el perdón. Lo vivió en la cruz. Y ese mismo perdón puede cambiar tu futuro, aunque no cambie tu pasado.