Pan y vino serán tu cuerpo y sangre -

Este pan fruto de la tierra, que nos das Señor en el trabajo. Por tu bondad, por tu bondad, será tu pan, será tu cuerpo. Pan y vino serán tu cuerpo y sangre, memorial del sacrificio que nos salva. Acepta con ellos nuestra pequeñez, y transforma con tu gracia nuestras vidas. Este vino fruto de la vid, que tus manos nos regalan cada día. Por tu bondad, por tu bondad, oh Señor, será tu sangre. Pan y vino serán tu cuerpo y sangre, memorial del sacrificio que nos salva. Acepta con ellos nuestra pequeñez, y transforma con tu gracia nuestras vidas./ Pan y vino serán tu cuerpo y sangre.