Arte grafiti en Alcalá-Meco

Madrid, 26 nov (EFE).- (Imágenes: Manuel Única) Grafitear es un arte. Y si no que se lo digan a los presos de Alcalá-Meco. El muro blanco que les recordaba cada día su monotonía, hoy es un colorido mural. Todo gracias a la iniciativa de los educadores del centro. En su interés por impulsar la inserción social de los internos, les animan a expresarse dibujando. Cuentan además con la ayuda de grafiteros profesionales: lecciones de arte y de vida para sobrevivir en prisión.