Eres mi fiel compañera

No ocupé buscar tesoros ni ganarme la lotería porque Dios me dio tu mano para ser la guía mía, eres el pilar que aguanta cuando el mundo se me cae la que calma mis tormentas y la paz siempre me trae. Llegaste cuando el destino me tenía muy descuidado y pusiste orden a todo lo que estaba mal parado, eres mucho más que un nombre en un papel con una firma eres la verdad bendita que mi corazón confirma. Desde aquel primer "te amo" hasta el día de nuestra boda nuestro amor no ha sido un juego ni tampoco una moda, hemos sudado la gota para levantar la casa y el amor, lejos de irse, se nos queda y no se pasa. Porque tú eres mi esposa, la dueña de mi respeto la mujer que me conoce cada miedo y un secreto, pero también mi amiga, la que siempre me da un consejo la que me dice las cosas sin rodeos frente al espejo. Eres mi fiel compañera, la que nunca me ha dejado la que camina conmigo aunque el cerro esté pesado, y por si fuera poquito, eres mi amante divina la que con un solo beso mi universo me ilumina. Si el camino se pone oscuro, tú me enciendes la mirada mi refugio más seguro, mi mejor encrucijada, me conoces los defectos, mis errores y manías y aun así me regalas las mejores alegrías. Eres madre, eres guerrera, eres mi mayor orgullo lo que tengo y lo que valgo, sabes bien que todo es tuyo, no hay fortuna en este mundo que te llegue ni a los pies te elegiría mil veces, si naciera otra vez. Porque tú eres mi esposa, la dueña de mi respeto la mujer que me conoce cada miedo y un secreto, pero también mi amiga, la que siempre me da un consejo la que me dice las cosas sin rodeos frente al espejo. Eres mi fiel compañera, la que nunca me ha dejado la que camina conmigo aunque el cerro esté pesado, y por si fuera poquito, eres mi amante divina la que con un solo beso mi universo me ilumina. (Verso Final - Más lento, solo tuba y clarinete) Pasarán los calendarios, se nos cansará la vida pero seguirás siendo tú, mi salida y mi guarida, la que lo tiene todo, la que Dios me puso enfrente mi esposa, mi amiga y mi amante... ¡eternamente!