BRIPAC - LOS HEROES de MOQUR

A las 10 y veinte de la mañana, en las inmediaciones de Sulgurpari, un disparo aislado pone en alerta a toda la patrulla. Las cinco horas y media siguientes fueron más que intensas, aunque «el tiempo pasa rápido», asegura el sargento Jara. El fuego enemigo se incrementa hasta que apenas cuarenta minutos después de esa primera bala, una lluvia de proyectiles cae sobre la patrulla desde su flanco derecho. El sargento Coll, un tipo misterioso y de mirada contundente, y el soldado Párraga habían alcanzado los primeros la altura de una cota. Una de las balas impacta en el costado del segundo y se le queda alojada cerca de la rabadilla. Los hechos se suceden a toda velocidad. Los soldados Perea, Regalado y Torres, junto al sargento Olmo, realizan fuego de supresión sobre las posiciones talibanes, mientras Coll, bajo fuego enemigo, logra poner a cubierto a Párraga. Entre él y el comandante Fajardo aplican los primeros auxilios al herido y automáticamente, ayudados por el propio capitán Torres y los soldados Torres y Regalado, además de los dos intérpretes, evacúan al herido entre los disparos de los insurgentes. Coll recuerda que «las balas nos silbaban por encima, pero Párraga estaba tranquilo, sereno». El teniente Soto, mientras, había avanzado sus posiciones para dar protección a la ambulancia con los vehículos de su sección disparando al enemigo.