No Te Has Ido

Yeah... Esto no se siente real... Un scroll más en Facebook... Y el mundo se detuvo. (Verso 1) Desperté con el teléfono en la mano, sin pensar, hasta que vi tu nombre... no lo quería mirar. José Pedraza... Wiso... dime que esto es mentira, porque una publicación no puede apagar una vida. Sentí el pecho caer, me faltó la respiración, ese vacío que enferma hasta el último rincón. Y mientras pasan los días duele un poco más, porque llegan recuerdos que nunca volverán. Éramos niños construyendo igloos en la nieve, cientos de bolas listas pa' la guerra de siempre. Tú jalando aquel trineo lleno hasta el tope, gritando a los vecinos mientras caía la noche. Tu casa nunca fue solo tu hogar, también fue el mío sin tener que preguntar. Tu familia era sangre sin compartir apellido, y ahora duele aceptar que ya te has ido. (Coro) Pero no... No te has ido aunque el cielo te llamó. Vives en cada recuerdo que dejó tu corazón. En cada risa, en cada invierno, en cada calle donde fuimos eternos. Y no... Aunque mi alma todavía diga adiós. Hay personas que jamás mueren del todo, no. Porque mientras yo respire, hermano mío, vas caminando conmigo. (Verso 2) Yessenia... Kiko... Carlos... cuánto duele nombrarlos, porque sé que hoy les falta un pedazo de sus brazos. Y Pookie enseñándome a montar bicicleta, sin cadena... pero sobraban las ganas y las piernas. Después de la escuela la cancha era sagrada, hasta las nueve o diez con la luz apagada. Solo el aro, el balón y mil sueños de chamaquitos, sin saber que esos momentos eran infinitos. Y nunca olvido aquel día en casa de mi abuela, pedimos una pizza como cualquier cena. Tú creyendo que podías tragarte todo el queso, hasta que el aire se fue... y se detuvo el tiempo. Mi mamá Sylvia no dudó ni un segundo, metió la mano y te devolvió el mundo. Desde ese instante cambió toda la historia, dejaste de ser amigo... te volviste familia. (Puente) Cuando perdimos a Roach, tú hiciste una promesa, no ibas a afeitarte hasta que hubiera respuesta. Así eras tú... leal hasta el final, con un corazón que no sabía abandonar. Y desde mi ventana, obligado a dormir, te veía con Jessica riendo por ahí. Quería ser grande para quedarme también, sin saber que esos recuerdos iban a doler. (Coro) No... No te has ido aunque el cielo te llamó. Vives en cada historia que contamos con amor. En cada nieve, en cada cancha, en cada barrio donde dejaste tu marca. No... Solo cambiaste de lugar. Porque la muerte nunca pudo tus recuerdos borrar. Y aunque hoy nos falte tu voz, tu risa y tu calor, nadie puede quitar lo que sembró tu corazón. Hay personas que pasan por tu vida... Y hay personas que se convierten en parte de ella. Tú fuiste un hermano. Hoy tu silla está vacía... Pero las historias siguen llenas de ti. Descansa en paz, Wiso. Jamás olvidado.