Ciertamente quien como Jehová, no hay Dios tan grande como tú,

Ciertamente quien como Jehová, no hay Dios tan grande como tú, que liberó a su pueblo Israel con mano fuerte se manifestó Quiero cantarte a ti quiero alabarte oh Rey porque tú eres el Dios de Israel De día y de noche tú ibas con ellos, de día una nube y de noche en el fuego Les diste pan que descendió del cielo; les diste agua ¡Ay! que Dios tan bueno