LOS CABRIOLET DE MAZATLÁN - BRINDANDO EN UN RINCÓN #bandasinaloense

BRINDANDO EN UN RINCÓN ¡Sírveme la otra botella mi amigo cantinero! Estoy sentado al fondo de la barra, mirando cómo se acaba el mezcal, la rocola suspira mis nostalgias, y el cantinero me vuelve a preguntar. Le digo: sírvame otra de las mismas, que hoy vengo a conversar con el dolor; si ella se fue llevándose mi vida, que al menos me acompañe esta canción. Quién no ha llorado alguna vez por un cariño que se fue, dejando el pecho hecho pedazos. Y la dignidad entre los pies. Quién no ha brindado en un rincón, con un tequila y una canción, tratando de olvidar sus brazos, Enmedio de un roto corazón. Que siga sonando la guitarra, que no se calle el acordeón; si el amor me cerró la puerta, que me la abra otra canción. ¡Dénle más duro a la tuba, Mis Cabriolét de Mazatlán!! ¡Ay dolor!! Ya casi se terminó la noche, y el vaso sigue hablando por los dos; las penas nunca pagan la cuenta, pero tampoco olvidan un adiós. Si alguien pregunta por mi suerte, díganle que peleando aquí me ven; hay corazones que se rompen, pero se curan cantando otra vez. Quién no ha llorado alguna vez por un cariño que se fue, dejando el pecho hecho pedazos. Y la dignidad entre los pies. Quién no ha brindado en un rincón, con un tequila y una canción, tratando de olvidar sus brazos, Enmedio de un roto corazón. Que siga sonando la guitarra, que no se calle el acordeón; si el amor me cerró la puerta, que me la abra otra canción.