Teatro Romano de Cartagena, apuesta por la historia de la Fundación Cajamurcia

El papel de la Fundación Cajamurcia en la recuperación del Teatro Romano de Cartagena ha sido fundamental ya que ésta ha sido una de las principales entidades impulsoras del mismo. Su restauración, supone un modelo a seguir para la recuperación de un monumento y además, un impulso sin precedentes para la revitalización de la ciudad de Cartagena. La Fundación Cajamurcia se ha implicado en este proyecto desde el primer momento. Se trata de una implicación que va mucho más allá de lo económico, ya que además una inversión de más de 23,5 millones de euros, también ha impulsado la realización de las excavaciones, dirigidas por el catedrático de Arqueología Sebastián Ramallo, así como la catalogación y documentación de las piezas encontradas, el acondicionamiento del entorno y la creación del Museo del Teatro Romano, actuaciones estas últimas efectuadas por el arquitecto Rafael Moneo. "Sin la colaboración de la Fundación Cajamurcia, es muy probable que no tuviéramos aún el gran complejo cultural que hoy supone el teatro Romano de Cartagena", afirma el catedrático Sebastián Ramallo. Desde que se descubriera en 1988, el Teatro Romano de Cartagena constituye uno de los proyectos más emblemáticos del área de Patrimonio de la Fundación Cajamurcia por su gran valor arqueológico pues figura, además, entre los ejemplos más representativos de la arquitectura clásica y del arte hispano-romano en Europa.