Fiesta gitana por bulerías en casa de Tio Juan Orillo de Ronda

Nuestro destino es el ENCUENTRO CON EL ESPOSO-CRISTO EN LAS BODAS ETERNAS. En la Nueva Jerusalén, en el cielo, hay y habrá una fiesta interminable, el coro de los ángeles y los santos adorando y alabando al Cordero de Dios inmolado y degollado, Cristo, Rey y Salvador universal. "Una multitud de Ángeles alrededor del trono, de los Vivientes y de los Ancianos. Su número era miríadas de miríadas y millares de millares, y decían con fuerte voz: «Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.» Y toda criatura, del cielo, de la tierra, de debajo de la tierra y del mar, y todo lo que hay en ellos, oí que respondían: «Al que está sentado en el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y potencia por los siglos de los siglos.» Y los cuatro Vivientes decían: «Amén»; y los Ancianos se postraron para adorar". (Apocalipsis 5,11-14) En nuestro mundo presente, hoy, aquí y ahora ¿podemos anticipar y pregustar algo de lo que viviremos allí en plenitud?