Testimonio de Johnny Teran, interno de la cárcel La Joyita, Panamá

Las palabras de Johnny nos recuerdan una verdad que muchas veces se desconoce. Desde las cárceles de Centroamérica, los mercedarios caminan junto a quienes viven olvidados, sosteniendo su dignidad en medio de condiciones extremas. La prevención empieza por escuchar estos testimonios y hablar con nuestros hijos a tiempo. Allí dentro se añora el agua, el sol, el aire y el cariño que afuera damos por hecho. Evitar el delito es evitar el sufrimiento. Gracias a los mercedarios por no soltar la mano de quienes más lo necesitan.