2026-07-02 La Magnifica

La religiosidad popular llama “La Magnífica” a la oración pronunciada por María en casa de Isabel. Al elogio de Isabel responde María glorificando a Dios: Magnificat anima mea Dóminum!, “¡Mi alma glorifica al Señor!” ¡Qué fácil es que nuestras acciones “se contaminen” con la falta de rectitud de intención! Ejemplo clarísimo de Jesús: reafirma que no ha venido a hacer su voluntad sino la del Padre celestial. De otra manera, nuestras acciones no merecerán recompensa.