Testimonio de Jorge Jiménez

La mañana del 14 de julio de 1986, la banda terrorista ETA colocó una furgoneta bomba cargada con 35 kilos de explosivos y varios kilos de metralla en la Plaza de la República Dominicana de Madrid. Como consecuencia de la enorme explosión, doce guardias civiles resultaron asesinados y 78 personas, tanto agentes como peatones, heridas.