Caída de Constantinopla

La caída de Constantinopla en 1453 marcó el fin del Imperio bizantino y el ascenso definitivo del poder otomano bajo Mehmed II. El uso revolucionario de la artillería abrió una nueva era militar y política. Este acontecimiento transformó el comercio, impulsó el Renacimiento europeo y redefinió el equilibrio entre Oriente y Occidente.