Visité una cafetería en Carabayllo que no parece de Carabayllo

La mayoría cree que preparar café es algo simple: agua caliente, café, azúcar… y listo. Pero hay lugares donde hacer una taza se parece más a entrar a un laboratorio que a una cafetería. Y cuando vi este método por primera vez, pensé exactamente eso: esto no parecía café… parecía un experimento. Detrás de estos frascos, del vapor y de cada movimiento, no solo había una preparación distinta. Había una historia. La historia de alguien que decidió construir algo propio, en un lugar donde tal vez muchos no imaginarían encontrar una cafetería así. Hoy vine hasta Carabayllo para conocer Collins Cafe, hablar con Frank, entender su camino y descubrir por qué aquí, preparar café… se siente casi como una ciencia.