España Estaba Muerta. Volvió Un Niño De 18 Años Y La Resucitó.

España estaba muerta. Sin ideas, sin goles, un 0-0 ante un debutante. Y entonces volvió un chico de 18 años. 4-0. Yamal marcó a los diez minutos. La misma selección, los mismos jugadores, el mismo entrenador. Solo cambió una pieza. ¿Cómo puede un solo jugador transformar a toda una selección? La respuesta no está en los goles. Está en algo que casi nadie explica. Yamal no es solo talento. Es un interruptor. Y eso, en un Mundial, es a la vez su mayor arma y su mayor peligro. Esta es la verdadera historia detrás del 4-0 de España.