"Dulce agonía", Manuel Acosta Ojeda. Intérprete, Pepe Arcela. Cumpleaños de mi tío Roberto Contreras

Sería la década del 70, yo pequeño aún, en la que era común escuchar en las reuniones de mi familia el dicho “y qué importa mañana la condena, si estuvo un rato el corazón contento”. Pasaron algunos años y me di cuenta que ese “dicho” realmente formaba parte del valse “Dulce agonía” de autoría del Maestro Manuel Acosta Ojeda. Se trata de un estribillo con mucho mensaje, de 2 versos de 11 sílabas cada uno, que los oyentes del valse corean con mucha emoción.