Tambores del Abismo (De El Imperio de la Sangre: Parte I)

durante la batalla el mar provoca inundaciones para apagar el fuego Dum… Dum… Dum… Bajo capas de noche sin sol, donde el tiempo se quiebra en sal, late un nombre que no murió, duerme un dios que aprendió a esperar. Las corrientes murmuran su ley, con colmillos de coral y obsidiana, cada golpe despierta la fe de los que viven sin mañana. Escucha el pulso del mar, no es tormenta… es voluntad. El abismo no olvida jamás, solo aguarda el momento de hablar. Tambores del abismo, llama ancestral, sangre del océano vuelve a sonar. Golpea la marea, rompe el silencio, el fondo se alza, reclama su reino. Tambores del abismo, eco inmortal, lo hundido despierta para juzgar. Si la guerra consume la faz del sol, el mar responderá con furor. Escamas viejas como el dolor, ojos que vieron eras caer, juran lealtad al tambor, no al cielo… sino al deber. El coral se tiñe de voz, las ruinas cantan al pasar, cada ritmo abre una prisión, cada golpe… un juramento más. Ahhh Uuuh Rey Mozar: Del fondo venimos, al fondo volverán. Tambores del abismo, ya no hay paz, el mar ha elegido participar. Que tiemble la costa, que caiga el trono, cuando el océano alza su nombre. Dum… Dum… #dinosaurios