LEYENDA: La plaga de Baltanás

Cuenta la leyenda que una terrible plaga asoló los campos de Baltanás en 1629. Los vecinos acudieron a la Virgen de Revilla para que les liberara del castigo. En procesión suplicaron a la patrona que terminara con la tragedia. Cuando llegaron al lugar donde se encuentra la ermita del Santo, de improviso, quedo fulminada la nube de langosta, lo que se atribuyó a un milagro de la patrona”. Los vecinos para dar gracias a la Virgen por el milagro, levantaron una Ermita en honor a San Gregorio. Desde entonces, cada 9 de mayo (día de San Gregorio y día en el que se produjo el milagro) se ofrece una misa de acción de gracias en “la campera”, paraje donde se sitúa la ermita