Nehemías 1:1-11 | El ruego de un reformador

Orando por avivamiento Antes de obrar, debemos orar. Antes de levantar muros, debemos doblar rodillas. Antes de hablar a los hombres, debemos clamar al Dios del cielo. Una oración que Dios usa para traer reforma no nace de la autosuficiencia, sino de un corazón quebrantado, informado por la Palabra y sostenido por la esperanza. Por eso, debemos orar expositivamente, con estas siete propiedades: compasión, humildad, respeto, loor, confesión, entendimiento bíblico y esperanza. Porque el verdadero reformador se hace de rodillas antes que de pie.