𝐄𝐋 π•πˆπ„π‰πŽ 𝐂𝐀𝐒𝐀𝐋𝐄 - π‘π¨π›πžπ«π­π¨ π…π¨π§π­πšπ§πšπ«π«π¨π¬πš - πŸπŸ— 𝐝𝐞 πƒπ’πœπ’πžπ¦π›π«πž 𝐝𝐞 πŸπŸ—πŸ•πŸ (𝐀π₯𝐞 𝐀𝐩𝐨)

𝐄𝐋 π•πˆπ„π‰πŽ 𝐂𝐀𝐒𝐀𝐋𝐄 - π‘π¨π›πžπ«π­π¨ π…π¨π§π­πšπ§πšπ«π«π¨π¬πš - πŸπŸ— 𝐝𝐞 πƒπ’πœπ’πžπ¦π›π«πž 𝐝𝐞 πŸπŸ—πŸ•πŸ (𝐀π₯𝐞 𝐀𝐩𝐨) Argumento El cuento β€”humorΓ­stico/dramΓ‘ticoβ€” comienza relatando el estado de la ciudad dΓ­as previos al enfrentamiento entre Rosario Central y Newell's Old Boys por la semifinal del Torneo Nacional de 1971 y la preocupaciΓ³n de un grupo de amigos hinchas de Central por utilizar todo tipo de cΓ‘bala posible para ganar el partido. En un momento recuerdan la historia del padre de un amigo que ya no vivΓ­a mΓ‘s en Rosario: el Viejo Casale. El viejo jamΓ‘s en su vida habΓ­a visto perder in situ a Central en un clΓ‘sico rosarino ante Newell's Old Boys estando presente en el estadio al momento del encuentro. Ante la importancia del partido decicen invitarlo a Buenos Aires (donde se llevarΓ­a a cabo el partido) a que concurra al estadio junto a ellos. Este grupo pensaba que la presencia del viejo le traerΓ­a suerte a Central, debido a su favorable historial ante Newell's. Sin embargo Casale se niega rotundamente a asistir y aduce enfermedades del corazΓ³n que le impedΓ­an concurrir a la cancha desde hacΓ­a mΓ‘s de dos aΓ±os. Ante esta negativa, este grupo de centralistas decide planear un secuestro y llevar engaΓ±ado a Casale al Monumental. La historia, describe todo el viaje a Buenos Aires del viejo con los hinchas de Rosario Central, y las escenas mΓ‘s significativas del partido, con el gol de palomita a la cabeza. El cuento finaliza con la muerte de Casale de un paro cardΓ­aco β€”producto de la gran emociΓ³nβ€” luego del pitazo final del Γ‘rbitro y la victoria 1:0 ante el rival de siempre, que le dio el pase a la final del Campeonato Nacional al equipo auriazul. Β‘La cara de felicidad de ese viejo, hermano, la locura de alegrΓ­a en la cara de ese viejo! Β‘Que alguien me diga si lo vio llorar abrazado a todos como lo vi llorar yo a ese viejo, que te puedo asegurar que ese dΓ­a fue para ese viejo el dΓ­a mΓ‘s feliz de su vida, pero lejos lejos el dΓ­a mΓ‘s feliz de su vida, porque te juro que la alegrΓ­a que tenΓ­a ese viejo era algo impresionante! Y cuando lo vi caerse al suelo como fulminado por un rayo, porque quedΓ³ seco el pobre viejo, un poco que todos pensamos: "Β‘QuΓ© importa!" Β‘QuΓ© mΓ‘s querΓ­a que morir asΓ­ ese hombre! Β‘Esa es la manera de morir para un canalla! ΒΏIba a seguir viviendo? ΒΏPara quΓ©? ΒΏPara vivir dos o tres aΓ±os rasposos mΓ‘s, asΓ­ como estaba viviendo, adentro de un ropero, basureado por la esposa y toda la familia? Β‘MΓ‘s vale morirse asΓ­, hermano! Se muriΓ³ saltando, feliz, abrazado a los muchachos, al aire libre, con la alegrΓ­a de haberle roto el orto a la lepra por el resto de los siglos! Β‘AsΓ­ se tenΓ­a que morir, que hasta lo envidio, hermano, te juro, lo envidio! Β‘Porque si uno pudiera elegir la manera de morir, yo elijo esa, hermano! Yo elijo esa. 19 de diciembre de 1971 (fragm.) Roberto Fontanarrosa