Camping en la desembocadura del río Ica, donde se junta con las aguas del mar.

Buscando nuevos paisajes, luego de visitar el Cañón de los Perdidos, llegamos hasta la desembocadura del río Ica en el mar. El paisaje es surrealista por la mezcla de formas, colores, texturas, sensaciones: río, barro, vegetación, dunas, cerros de distintos tonos y hasta un cementerio pre-hispanico (saqueado). Caminando por el cauce del río, las piernas se hundían hasta las rodillas y más. Fue a inicios de Mayo y el agua del río Ica aún discurría hasta el mar.