SWEENEY'S MEN "Sweeney's Men" (Full Album) GUIMBARDA DD-22011/12

Resulta irónico que los Sweeney's Men consiguieran el aplauso del público después de su separación,. a finales de 1969. Actualmente, los miembros del gru­po están considerados como "superes­trellas de la música folk". Estos tres músi­cos -ANDY IRVINE, TERRY WOODS y JOHNNY MOYNIHAN-fueron los prin­cipales innovadores de una música tradi­cional irlandesa de considerable interés a finales de los 60. El tratamiento que die­ron al material de que disponían, fue ar­tístico y delicado. Los Sweeney añadieron a la vasta gama de instrumentos musica­les, su inspiración para crear ritmos cruza­dos y su indudable habilidad. Todo ello trajo consigo el que su música no perdiera nada de su original belleza. El estilo e ins­trumentos utilizados por los Sweeney han sido adoptados por los grupos de música tradicional existentes hoy en día, alcan­zando un gran efecto. Enfrentémonos con la realidad, no estábamos preparados para comprender la música de los Sweeney's Men. Eran unos músicos que caminaban diez años por delante de su tiempo. Cuando se grabó el segundo álbum, Andy lrvine había abandonado ya el gru­po. Durante los días anteriores a su desaparición, Los Sweeney's Men habían em­pezado a introducir, en sus sesiones, ma­terial propio. El estilo de las composicio­nes todavía guarda aquel sentimiento úni­co, característico de los Sweeney's Men. En estos temas es fácil de adivinar el entendimiento musical, tan grande, que existía entre TERRY y JOHNNY, ya sea por medio de la canción o en el manejo de los instrumentos. La influencia ameri­cana de TERRY es fácil de ver en la for­ma de interpretar la balada "Hiram Hubbard". Allí está también la inolvida­ble voz de ANDY en su propia composi­ción "Hall of Mirrors" (El salón de los espejos). Los Sweeney's Men tenían un talento poco común, ahora forman parte de la historia de la música. Su colaboración en el resurgimiento de la música tradicional no se olvidará jamás. Cuando escuches es­tos discos no te olvides que estás escu­chando a toda una institución; institución tan apreciada en Irlanda como puede ser la firma Guinness. Esto significa, por sí solo, una gran proeza.