Cuando un facilitador en recuperación es tratado erróneamente como un residente.

Análisis integral sobre los conflictos éticos y operativos que surgen cuando un facilitador en recuperación es tratado como un paciente dentro de una comunidad terapéutica. A través de un panel de expertos, se examina cómo la confusión de roles entre empleado y residente vulnera la autonomía del trabajador y fomenta el estigma institucional. Los especialistas coinciden en que la supervisión laboral debe separarse del tratamiento clínico para evitar la infantilización del personal y asegurar un entorno profesional saludable. El documento advierte que la dependencia institucional y la falta de límites claros perjudican tanto el desempeño laboral como el proceso de reintegración social. Finalmente, se proponen recomendaciones prácticas para las instituciones colombianas, enfocadas en fortalecer las competencias profesionales y respetar los derechos laborales de quienes lideran procesos de apoyo.