Planes de abonado en Almendro

Del marco normativo al plan emitido: grupos de abonado, necesidades nutricionales y selección equilibrada de fertilizantes. La elaboración de Planes de Abonado pasa a ser una obligación con fechas de aplicación escalonadas: desde el 1 de enero para unidades de producción en regadío en las que el cultivo se siembre o se plante entre el 1 de marzo y el 30 de junio de 2026, y desde el 1 de septiembre para el resto. Este cambio normativo convive con un contexto en el que el mercado demanda mayor control y homogeneidad, y la normativa medioambiental exige decisiones justificadas y trazables. El reto, para asesores y explotaciones, es hacerlo compatible con un criterio irrenunciable: la rentabilidad. En este taller trabajamos, en formato de demostración práctica, cómo elaborar un Plan de Abonado para almendro utilizando el nuevo asistente integrado en la plataforma aGROSlab. El enfoque es operativo: tomar decisiones con información útil del sistema suelo–planta–agua a lo largo del ciclo fenológico para ajustar dosis, fraccionar aportaciones y seleccionar fertilizantes con criterios de equilibrio. Se abordará la diferencia entre necesidades de abonado y extracción de nutrientes —especialmente en nitrógeno— y cómo influyen el contenido previo del suelo y las posibles pérdidas por lixiviación, inmovilización o volatilización. A lo largo de la sesión se contextualizarán los requisitos en el marco del RD 1051/2022 y los Planes de Actuación en Zonas Vulnerables a Nitratos, y se recorrerán los pasos clave del proceso: definición del Grupo de Abonado y criterios para su creación; identificación de recintos incluidos; recopilación de datos del cultivo; determinación de necesidades nutricionales del almendro; aplicación de factores de corrección a partir de análisis foliar y de suelo; consideración de aportaciones indirectas (mineralización de la materia orgánica, agua de riego y otras); fraccionamiento de nutrientes durante la campaña; selección de fertilizantes en base al equilibrio de nutrientes; registro de Buenas Prácticas de Fertilización y consideraciones técnicas; y, finalmente, la emisión del Plan de Abonado. El taller está dirigido a asesores en materia de fertilización que quieran elaborar planes de forma autónoma, apoyándose en su formación y experiencia, y en criterios agronómicos y medioambientales homogéneos para trabajar por explotación o por grupos de explotaciones.