Dios cree en ti, aunque tú lo dudes.

¿Has llegado a un punto en tu vida donde dudas de ti mismo? ¿Sientes que el tiempo pasó, que cometiste demasiados errores o que ya no tienes nada que ofrecer? La historia de Moisés nos recuerda una verdad poderosa: Dios ve en ti algo que tú todavía no puedes ver. Cuando Dios llamó a Moisés, él solo veía sus limitaciones. Veía su edad, sus fracasos y sus debilidades. Pero Dios veía propósito. Dios veía un líder. Dios veía a alguien capaz de cumplir una misión extraordinaria. Y lo mismo sucede contigo.