LUCERO x MARGOT PALOMINO - JULIO HUMALA

Esta canción es un punto de encuentro entre 3 grandes del folklore ayacuchano.Manuelcha Prado en la composición, cuya hija se llama precisamente LUCERO, Julio Humala como 1°Guitarra quien imprime ese sentimiento característico y culmina la moqueguana Margot Palomino. De niña, Margot Palomino no conoció el huaino. El primer encuentro de la moqueguana con el género milenario de los Andes se produjo a finales de la década de 1980, en las aulas universitarias de San Marcos y Garcilaso. En ese ínterin conoció al maestro del charango ayacuchano, don Jaime Guardia, quien al escucharla la animó a pisar los escenarios. La intérprete empezó con un repertorio de canciones testimoniales conocidas como canto de protesta. Melodías que ya no interpreto porque la situación en el país ha cambiado. Su versátil voz se ha impuesto, recibiendo elogios como los del literato cusqueño Luis Nieto, quien se refiere a ella como extraordinaria voz; el desaparecido historiador Juan José Vega decía que su canto es vital: La cálida voz de una cantatriz que, además, es musa de reuniones populares. Y Pablo Macera refería que: Hay en su voz metales y melancolías que ella, sabiamente, al modo andino, convierte en afirmaciones. Revaloración del canto triste Ahora Margot ha virado su carrera para recrear el yaraví, el canto triste mestizo, celebérrimo por el prócer y poeta arequipeño Mariano Melgar (1790-1815) y su Silvia; y que tiene su prehistoria en el canto andino del jarahui. Ha sido una tarea difícil recuperar el yaraví ya que no es un género muy comercial; y los artistas jóvenes sólo se preocupan por hacer un trabajo dirigido al mercado, explica la artista, quien también es economista. En cambio, su trabajo con cinco producciones musicales y muchos recitales en más de 15 años de trayectoria se ha enfocado en la identidad peruana sin importar los estudios de mercado.Son pocos, desafortunadamente, los medios de comunicación que se permiten difundir la afirmación de nuestros valores culturales. TrabajosSe lamenta, pero sabe que está el reto de seguir adelante. Y ahora pasa por un período muy fértil de producciones musicales. En diciembre, presentó su nueva producción Huayllui taki, una colección de villancicos que grabó junto con el guitarrista Jorge Núñez del Prado, del dúo huancavelicano Los Campesinos.