BICITOUR 360°: CRUZANDO LOS ANDES EN BICI.

La travesía por los Andes colombianos sigue su curso. El descenso es tan largo como la subida, un recordatorio de que en la vida todo es un equilibrio: las subidas son como los problemas y las bajadas son como los momentos de paz. Nada dura para siempre, ni el sufrimiento ni el gozo. En la cima, la inmensidad del paisaje me regaló un instante de verdadera libertad, un sentimiento indescriptible que solo se entiende cuando uno realmente está solo en la montaña, sin distracciones, sin ruido, solo con uno mismo. Allí conocí a Bryan y Paula, dos colombianos sorprendidos de que alguien pudiera llegar tan lejos en bicicleta. Pero lo que muchos olvidan es que, al igual que yo, ellos también podrían hacerlo. Solo se necesita fe en el camino. Pero la calma no duraría mucho. La paz de la montaña fue interrumpida por el bullicio de la ciudad. Había llegado a Santa Fe de Antioquia. La "Santa Fe", un nombre perfecto para terminar este recorrido, porque aquí la fe deja de ser solo una idea y se convierte en algo vital.