Tango 21 Bb, Juan Domingo Córdoba, Lezlye Berrío

Cuando le solicité a Juan Domingo Córdoba que compusiera la obra en 2007, sólo le sugerí que me compusiera un Tango a modo de Preludio y una fuga para cada una de las 24 tonalidades de modo que emulara el Clave Bien Temperado (CBT) de Johann Sebastian Bach, pináculo de la música occidental. El tango tiene mucho significado para mí, porque fue la pasión de mi papá. También tiene mucho significado para Medellín, nuestra ciudad. La fuga es una forma musical que se utiliza poco en la actualidad. En sí misma, la fuga no tiene ninguna relación con Medellín, pero fue la forma en la que Bach reinó (y reinará) supremo. El Maetro Córdoba compuso las fugas con inconfundible sabor colombiano - casi bambuco. El simbolismo Medellín / Colombia, Tango / Fuga queda así plasmado en esta obra que pretende, a la vez, ser tan universal como las obras de Bach. La obra quedó en partitura por más de una década, varios pianistas intentaron presentarla sin éxito. No tenían el nivel o la motivación, nunca se sabrá. Todo esto cambió cuando el Maestro Lezlye Berrío las acometió como parte de un reto profesional auspiciado por una especie de beca para la construcción de estos productos. No es música hasta que se puede escuchar. El proyecto le tomó más de un año para ser completado, entendible por las 48 piezas inéditas que tenía que estudiar, entender e interpretar. Su proceso fue creativo en una medida casi tan fundamental como la del Maestro Córdoba dado que en las partituras que me entregó no dejó ninguna anotación sobre cómo debían ser interpretadas. No un olvido, sin duda, un homenaje profundo a Bach que tampoco dejó constancia de cómo debía ser interpretado sus CBT.