Bowen y Villafuerte Los Indios Rojos Colección Lujomar

Este dueto ecuatoriano estuvo constituido por el guitarrista, cantante, compositor y arreglista Julio César Villafuerte Luzardo y el cantante, también guitarrista, Lucho Bowen. Se conocieron en un programa radial en la ciudad de Guayaquil y rápidamente se convirtieron en la sensación juvenil del Ecuador, pues sólo conta­ban 16 y 19 años respectivamente. Después se unieron a Pepe Jaramillo, hermano de Julio, y constituyeron el Trío Ecuador. El dueto Bowen Villafuerte grabó para las disqueras ecuato­rianas Ónix, Fénix y Cóndor y a comienzos de la década del cin­cuenta del siglo pasado fueron contratados para La Voz de Antioquia de Medellín; este contrato era por quince días y se pro­longó seis meses y vino después una larga temporada en La Voz de Medellín, en el programa La Marcha de las Estrellas. En 1952 fueron contratados para la disquera Fuentes e hicieron sus primeras grabaciones en Colombia: Alma lojana, Muchachita, Mi crimen, Ausente madre mía, Maldito al­cohol, La voz de mi madre, Lejanías, Cartas marcadas, Pena de no verte, No te podré olvidar, las rancheras Entre taberna y taberna y Amargo licor; y sobre todo una melodía que Kiko Bejarano, primera voz del trío Los Galantes, había compuesto como vals, pero que Julio César Villafuerte trans­formó en ranchera y que rápidamente se convirtió en uno de los más grandes éxitos de la música de carrilera en Colombia en todos los tiempos, conocido y cantado por todos y titulado Corazón prisionero.