Salta La Banca - 02. Brújula (Visceral 2013)

Cuando se extravió la brújula, él supo tallarme un norte. Osó tirarle un caño al destino, y no hubo pena que no lo absorte. Se hizo compañero del dolor. Lagrimeaba para adentro. Y usó ese mar de bronca y hastío para trapear el pesar ajeno. Y hoy sonríe por saberse diferente. Y se angustia por no hallarse entre la gente. Pero enseña con los hechos que no hay techo que soporte su carácter bondadoso: Generoso pasaporte al corazón de cualquier hombre. Másticó el desastre universal, y escupió en la mesa el nombre de su enemigo acérrimo, el mío: ese llamado capitalismo. Por prosapia obtuvo la ansiedad que padece el entusiasta. En la verdad pulula el martirio, y aún desangrado no dice basta. Y hoy sonríe por saberse diferente. Y se angustia por no hallarse entre la gente. Pero enseña con los hechos que no hay techo que soporte su carácter bondadoso: Generoso pasaporte al corazón de cualquier hombre. Si le complace mi industria del amor, Debe saber cómo se erigió este fuego: Yo gastó el tiempo, de luna a sol, en emularle el corazón a Diego.