La herida que muchos hombres cargan y no se atreven a decir

Muchos hombres aman profundamente a su familia pero, sin darse cuenta, terminan alejándose emocionalmente de ella. Trabajan, proveen, resuelven problemas, cargan responsabilidades y siguen adelante aunque estén cansados por dentro. Pero llega un momento en el que la familia no solo necesita lo que haces por ellos: también necesita sentir que puede acercarse a ti. En este mensaje, el Padre Ernesto María Caro habla directamente a los hombres que han aprendido a aguantar, callar, trabajar y no mostrar lo que les duele. Hombres que quizá aman a su esposa, a sus hijos y a su familia, pero no saben cómo demostrarlo sin dureza, distancia o silencio.