Yo soy dueño de mi destino cantada y compuesta por milton adama

Cuando llegué a la universidad, mi voz era distinta al hablar. Muchos reían al verme pasar, creían que no podía triunfar. Las burlas golpeaban mi corazón, cada palabra era una herida más. Pensé mil veces en abandonar, pero mi sueño era mucho más. Una persona creyó en mí, me dijo: "Nunca dejes de luchar." "No importa lo que diga la gente, tu destino lo puedes cambiar." Guardé sus palabras en mi interior, como un fuego que nunca murió. Cada caída me hizo más fuerte, cada derrota me fortaleció. Yo soy dueño de mi destino, nadie podrá detener mi andar. Aunque me cierren los caminos, siempre encontraré otro lugar. Hoy levanto mi frente al cielo, con orgullo puedo decir: que los sueños se hacen realidad, cuando decides nunca desistir. Llegó aquel día tan esperado, mi nombre escuché pronunciar. Con mi diploma entre las manos, vi mis sueños hacerse verdad. Aquellos que antes se burlaban, hoy me miran con admiración. No vencieron las malas palabras, venció mi esfuerzo y mi convicción. Yo soy dueño de mi destino, nadie escribirá por mí. Mi esperanza fue mi camino, y jamás pensé en desistir. Hoy soy un profesional, con orgullo puedo caminar. Las heridas quedaron atrás, porque aprendí a nunca dejar de luchar. No importa de dónde vengas, ni cómo sea tu voz. Lo importante es levantarte, cuando todo parece peor. Quien lucha con el alma limpia, siempre encuentra una razón. Los sueños no conocen límites, cuando nacen del corazón. Yo soy dueño de mi destino, nadie apagará mi luz. Con esfuerzo conquisté mi camino, y hoy camino hacia el futuro. Si alguna vez dudaste de ti, escucha bien esta canción. Los sueños siempre pertenecen a quien nunca pierde el corazón.