LA MANO DERECHA

Algunas historias se niegan a desaparecer. En medio del estallido social de 2021, cuando Colombia volvía a enfrentarse a las tensiones de la violencia, la polarización y la incertidumbre, Poncharelo Films realizó La Mano Derecha, un cortometraje que no nació únicamente de aquel momento histórico. Su origen se remonta a una noticia real ocurrida décadas atrás, un hecho que impactó profundamente a la sociedad de su tiempo y que más tarde inspiró El Milagro, uno de los relatos incluidos en La Maravillosa Gente Común, del escritor quindiano Orlando Montoya. La literatura tomó aquella historia y la convirtió en reflexión. Años después, el cine la transformó en imagen, sonido y memoria. Así, La Mano Derecha tendió un puente entre tres tiempos distintos: el acontecimiento real, el relato literario y un presente convulsionado que parecía revivir viejos fantasmas. Pero esta no fue solamente una película. Fue también un ejercicio comunitario construido junto a grupos juveniles y colectivos artísticos de Circasia, jóvenes que encontraron en el arte una forma de dialogar con la realidad, de hacer memoria y de convertir la reflexión en creación. Cada escena fue también una apuesta por la cultura como alternativa frente a la violencia, por la imaginación como respuesta a la fractura social. Porque a veces la historia no regresa exactamente igual, pero sí con los mismos ecos. Cambian los rostros, los discursos y los escenarios, pero permanecen las heridas que una sociedad se resiste a sanar. El cortometraje es, en esencia, una invitación a mirar de frente aquello que creemos superado, a comprender que la memoria no existe para perpetuar el odio, sino para evitar que los errores se repitan. Hoy, cuando el país sigue debatiéndose entre la confrontación y el diálogo, vale la pena volver sobre esta historia y formular una pregunta sencilla, pero incómoda: ¿Realmente quisiéramos regresar a ese escenario?