RUTA DE LAS ERMITAS (NUESTRA SEÑORA DE LA TÓRTOLA-HINOJALES) - HUELVA

Hinojales significa "terreno donde abunda el hinojo". El topónimo es de origen castellano, significando este que la fundación de éste fue realizada tras la conquista o porque un núcleo de población que ya existía fue rebautizado. Se inicia un proceso de inmigraciones, con repoblaciones provenientes de Galicia y León, lo que se manifiesta todavía en la toponimia y en las costumbres. Hinojales consigue la emancipación de Aracena a principios del siglo XVI, según el historiador Manuel de Jesús Martín. Históricamente, se ha desarrollado una agricultura muy variada en el pequeño valle que hay junto al municipio, aprovechando así el agua proveniente del manantial "Fuente Vieja". En las huertas se cultivaban productos hortofrutícolas para el auto-consumo, también cereales y olivos donde las zonas tenían mayor pendiente. La economía de este pueblo se completaba con la ganadería y las dehesas. Actualmente, la economía sigue girando en torno al olivar y la ganadería. La matanza del cerdo se convierte en un elemento importante para la población, castigada también por la emigración En las afueras de Hinojales, a unos 500 metros, se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de Tórtola, patrona del municipio, que data del siglo XVIII. La Ermita es un edificio de una sola nave, divididos en dos tramos. En el segundo tramo se encuentra el altar mayor, lugar donde se encuentra la Virgen de Tórtola. La ermita de estilo barroco reconstruida en el siglo XVIII tiene unos orígenes inciertos, pero parecen remontarse a época visigoda. Su aspecto actual corresponde más bien a las ermitas del siglo XVI y XVIII. En esta ermita se encuentra la Virgen de la Tórtola, obra anónima del segundo tercio del XVI, talla muy venerada en esta localidad. En honor a esta Virgen se celebran las fiestas de Hinojales entre el último día de Abril y los primeros de Mayo. El 30 de abril, la imagen se traslada al pueblo permaneciendo en la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación hasta el mes de agosto que vuelve otra vez a la Ermita. Durante todos los recorridos que hace la Patrona siempre va acompañada de sus "danzantes" y su tamboril, tradición muy arraigada en el pueblo y sus alrededores y un espectáculo digno de ver. En el interior incrustada en el suelo, se halla la famosa lápida paleocristiana con inscripción visigoda, fechada en el año 568 d.c. correspondiente al reinado de Amalarico. Un vuelo recogido y difícil, pero con éxito pudimos coronar para el recuerdo de ese grupo de pequeñas ermitas que constituyen un legado de historia y devoción de los pueblos de la sierra onubense. Con mi amigo Ángel de copiloto. Nos inundó el olor serrano tan puro y aromático que es reforzado por ese "caldillo de matanza" que nuestros estómagos agradecen. Después nos fuimos a pasear y nos perdimos por uno de sus maravillosos senderos. El vuelo complicado por el poco espacio disponible pero al final, volamos, y la tarde también muy rápido voló. NOTA: algunas imágenes o vídeos han podido ser cedidas sin ánimo de lucro por amigos y colaboradores del canal.