11 PERSONAS SE REPARTIERON UN PAÍS ENTERO DE JOYAS

Un túnel de veintiún metros, cavado a mano bajo el centro de Bogotá, terminó en la bóveda de la Caja Agraria el mismo día que la Policía Nacional de Colombia celebraba el centenario de su fundación. Once personas, encabezadas por Gonzalo Pinto Cordero, un fugitivo con casi tres décadas de historial criminal entre Colombia y Venezuela, vaciaron doscientas cajas de seguridad sin disparar un solo tiro. Esta es la historia real del robo bancario más grande en la historia de Colombia: cómo se planeó, cómo se ejecutó y por qué la mayor parte del botín, y de sus responsables, nunca llegó a la justicia. Un caso real de crimen organizado, filtraciones de seguridad y una coincidencia que todavía hoy parece imposible de creer.