Alma rota

ALMA ROTA Verso I He pedido consuelo, mas no llega jamás, he gritado en la tormenta y nadie mira atrás. He suplicado clemencia de rodillas al altar, pero el cielo guarda silencio y no responde a mi clamar. En las horas sin sueño, cuando el mundo ya se fue, solo encuentro el eco frío de lo que alguna vez soñé. Y la sombra, vieja amiga, se sienta junto a mí, mientras cuenta mis heridas y me obliga a resistir. Estribillo Tengo el alma rota, y en su agonía sigue sola. Tengo el alma rota, y mi llanto cae estéril sobre tierra que no aflora. Quiero sanar mis alas, pero mi amor no basta ya. Muero un poco cada día, sin encontrar la paz. Verso II Mi conciencia es un verdugo que no deja de acusar, cada error es una espada que me vuelve a atravesar. El dolor ata mis pasos, me convierte en tempestad, y en cada grito silencioso algo vuelve a sangrar. He cargado tantos inviernos sobre un pecho ya vencido, que olvidé cómo se siente caminar sin el castigo. Y aunque busco una salida entre la niebla y el temor, solo encuentro las cenizas de lo que quedó de mí. Estribillo Tengo el alma rota, y en su agonía sigue sola. Tengo el alma rota, y mi llanto cae estéril sobre tierra que no aflora. Quiero sanar mis alas, pero mi amor no basta ya. Muero un poco cada día, sin encontrar la paz. Puente No hay fe en mis manos cansadas, ni esperanza en el umbral. La misericordia se esconde donde no la puedo alcanzar. Y a veces sueño con el silencio, con el final de este pesar, como un río oscuro y eterno que me invite a descansar. Estribillo final Tengo el alma rota, pero aún respira entre las sombras. Tengo el alma rota, aunque el dolor reclame cada aurora. Si queda una chispa viva bajo las ruinas de este mar, que el alba la encuentre un día y me enseñe a regresar.