Semblanza de Óscar Claros Rivas

La vida de Óscar Claros Rivas se forja desde una infancia marcada por la carencia material y una sólida formación en valores. Nació en Quillacollo el 22 de marzo de 1960 y creció junto a sus dos hermanos varones bajo la guía de su madre, quien asumió simultáneamente los roles de padre y madre. Fue ella quien inculcó, con firmeza y ejemplo, principios fundamentales como la disciplina, la unidad familiar y la solidaridad. Estos valores permanecieron constantes a lo largo de los años y se consolidaron como la base de su carácter, forjado desde temprana edad en un entorno de sacrificio, responsabilidad y esfuerzo cotidiano. Desde los seis años, Claros comenzó a trabajar para contribuir a la economía familiar, desempeñándose en múltiples oficios que marcaron profundamente su niñez y adolescencia. Fue obrero, ayudante de albañil, trabajador de matadero, granjero y fabril, entre muchas otras actividades. Estas experiencias laborales no solo le permitieron subsistir, sino que fortalecieron su voluntad, su resistencia física y su comprensión directa de la realidad social de Quillacollo. Cada trabajo se convirtió en una verdadera escuela de vida que consolidó su espíritu de lucha, constancia y superación personal. Su trayectoria escolar no estuvo exenta de dificultades. En los primeros años enfrentó problemas académicos e incluso repitió cursos, situación que pudo haber truncado su formación. Sin embargo, la perseverancia de su madre y el encuentro decisivo con una profesora que confió en sus capacidades transformaron su destino. Gracias a ese respaldo, logró mejorar notablemente su rendimiento y destacarse como uno de los mejores estudiantes, llegando a ser abanderado de su colegio. Esta etapa marcó de manera profunda su concepción de la educación como una herramienta esencial de transformación personal y social. Durante su juventud, Claros combinó el estudio con el trabajo constante, demostrando una disciplina poco común. Cursó la secundaria en el Colegio Nacional Calama, donde desarrolló liderazgo estudiantil y un firme compromiso cívico. Paralelamente, practicó deportes como fútbol, básquetbol y atletismo, actividades que contribuyeron a su formación integral y fortalecieron valores como el esfuerzo, la perseverancia y el trabajo en equipo. Estas vivencias reforzaron su sentido de pertenencia a Quillacollo y consolidaron su identidad como ciudadano comprometido con su entorno. Posteriormente, ingresó a la Universidad Mayor de San Simón para estudiar Derecho, carrera que concluyó en un tiempo reducido gracias a su esfuerzo, disciplina y determinación. Durante su etapa universitaria fue dirigente estudiantil y miembro activo de la Federación Universitaria, lo que fortaleció su vocación de servicio público y su comprensión de la vida institucional. A pesar de las limitaciones económicas, nunca interrumpió sus estudios, demostrando que la constancia y la voluntad pueden imponerse frente a cualquier obstáculo. La historia de vida del Dr. Óscar Claros Rivas refleja el recorrido de un hombre formado en la adversidad, con un profundo arraigo familiar y social. Su trayectoria vital está estrechamente vinculada a Quillacollo, no solo como lugar de nacimiento, sino como espacio de lucha, aprendizaje y compromiso permanente. Los esfuerzos compartidos con su familia y su comunidad explican su sensibilidad social y su interés por contribuir al desarrollo de su municipio, reafirmando que su historia personal es inseparable de la historia colectiva de su pueblo. En el ámbito público y político, Claros amplió su compromiso comunitario al postularse como candidato a la Alcaldía de Quillacollo, iniciativa que expresó su interés por aportar al desarrollo local y a la gestión pública desde una perspectiva técnica y social. Esta candidatura evidenció su vocación de servicio, su conocimiento profundo de la realidad municipal y su disposición a participar activamente en los procesos democráticos de su región, coherente con una vida marcada por el esfuerzo, la responsabilidad y el compromiso con su comunidad.