El evangelio humillante, por John Macarthur

Sermón: El evangelio humillante (1 Corintios 1–2) ¿Qué lo motivaría a usted a vivir de tal manera que ganaría enemigos donde quiera que fuera y sufriría de continuo hasta que, finalmente, enfrentara la muerte de un mártir? El apóstol Pablo fue a los extremos que fue (tuvo la pasión que tuvo) porque conocía al Dios que concede misericordia inmerecida al pecador rebelde. Pablo no era ambiguo acerca de las buenas nuevas de Cristo. No podía mitigar las difíciles demandas de Dios para hacer que el Evangelio atrajera a un público más amplio. Él no hizo el mensaje más liviano, y usted tampoco debería.