Periferia - Cada Peca de la Luna

ig: ‪@periferiagrupo‬ Letra y acordes: (cejilla 2o traste) G Mete mano al fuego, D Em que cuando nos pille el invierno no nos vea ante la bruma. G D Y si existe mi ultratumba Em guardaré en cada bolsillo cada beso y arañazo. C D De esos infiernos de a diario que libramos tú y yo G D Em como quien salta al vacío, sin mirar. C D G Y cada peca de la luna que me enseñaste a amar, D Em prométeme que a la noche volverá. C D G Cuando ella ya no esté, sonreír al recordar. G D Em Cuelgan sábanas sudadas que hicieron nuestra guerra, G D un poemario donde nunca entiendo qué pone en tu letra, Em pero es ésta la que me hace regresar. C D G D Em Y maldigo mi acidez si te ha hecho naufragar alguna vez por tu lagrimal. C D G Perdóname amor esto de amar. Em D G C Aún no abras los ojos que la realidad me sabe a poco Em D y dejemos que el gato negro G Em nos pille cariño de vernos de nuevo al pasar. D G C D Hechos de corazón renegrido, Em D G de olor a tabaco y quimera en descomposición. Em D C G D Ya nos lo dijo ese náufrago viajero Em D C G D Em Ese que en la verborrea le apodan amor, C G que cambia de rostros allá donde va D Em y que nunca ha aprendido a decir adiós. C G D Si sabes que es el quien se va nunca marchitará. Em D C Pregunté por su nombre y me dio su vida, Em la misma que un día escondió al interior D G de grietas maltrechas de amores que nunca conoció. Em D G C D Y ya lejos del lodazal donde me encontró Em D G Em D se arrancó un pedazo de sí donde pudiera acunar mis miedos. G D Em A oscuras apaga una vela y deja de ver G D Em para sacar la lengua a esas penas que un día vinieron de más C D y abrazado a tus latidos a duras penas te digo G D Em que mierdas debo de hacer para poderte hallar. C D Como sienta la voz del mudo al conocer su murmullo. Em D C G D Ya nos lo dijo ese náufrago viajero Em D C G D Em Ese que en la verborrea le apodan amor. C G Corre mil leguas, no puede escapar, D Em se tira en el suelo y se echa a llorar C G cansado de ser la presa del mal. D Nunca marchitará. Pregunté por su nombre y me dio su vida, la misma que un día escondió al interior de grietas maltrechas de amores que nunca conoció. Y ya lejos del lodazal donde me encontró se arrancó un pedazo de sí donde pudiera acunar mis miedos. Pregunté por su nombre y me dio su vida, la misma que un día robó el corazón de un diablo arropado a su vera que nunca devolvió. Y trasegando por las esquinas de tu colchón jodí a pedacitos mis fauces por quererte decir te quiero, jodí a pedacitos mis fauces por quererte decir te quiero.