Cuadrilla del Tío Román. Jota de la Mancha (9)

El “sonido Nerpio” Me encargan que escriba unas líneas pensando en qué me sugiere la música tradicional de Nerpio y son muchas las ideas que me vienen a la mente. Pocas zonas pueden presumir como lo hace Nerpio de mantener, en pleno siglo XXI un sonido tan inconfundible –contra toda moda— y una salud musical tan desbordante, fuera de movimientos de revitalización y estrategias que pretenden recuperar esplendores pasados. En Nerpio eso no hace falta. Ver cómo los jóvenes del pueblo llevan a gala saber defender la música de su pueblo es todo un lujo. Desde hace tiempo muchos hemos tratado de definir qué es eso del “sonido Nerpio”; algo así como el sonido de Nashville o de Detroit, pero en tradicional y de la sierra del Segura. Y después de darle al coco y pegar bien la oreja se distingue perfectamente ese sonido de guitarras con su deje característico, una forma muy especial –y desigual— de medir los ritmos ternarios y de alternar los bordones con las cuerdas agudas. En el cante, la sobriedad es una de sus mejores virtudes que llega a emocionar frente a otros estilos que buscan impresionar con lo complicado. Y en las bandurrias y laúdes también hay algo muy característico: esos trémolos y alzapúas tan sonoros que junto a todo lo anterior hacen que se muevan los pies solos, al son de la malagueña, la jota o las seguidillas. No me queda mucho más que decir: tengo la fuerte convicción de que ese sonido va a seguir lleno de vida en las próximas generaciones y solamente me queda agradecer a toda la gente que lo practica y lo predica, ya que somos muchos los que lo disfrutamos. Julio Guillén Navarro Etnomusicólogo